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Pesticidas biológicos y químicos, el matrimonio perfecto

El remezón que se produjo en la industria de protección de cultivos tras la compra, por parte de los grandes jugadores del sector, de empresas biológicas, posibilitó que el desarrollo de este tipo de productos continúe a pasos acelerados hasta hoy en día.

Rodrigo Pizarro Yáñez, desde Berlín, Alemania

En los últimos diez años la industria global de protección de cultivos ha vivido una importante transformación. Muchos grandes jugadores del sector, pero también otros de fuera de él, han invertido en compañías pequeñas que tenían grandes ideas o bien habían desarrollado una nueva tecnología que necesitaba masificarse. Para nada es un misterio que han sido estas inversiones las que han permitido sacar adelante productos biológicos, en especial biopesticidas, en los últimos años.

“Este nivel de recursos pudo coger a ciertos productos biológicos, desarrollarlos con tecnología de punta y fabricarlos a gran escala”, subraya Guy Elitzur, CEO de Stockton STK. Así, gracias a esta inyección de recursos que se ha hecho en empresas de menor tamaño, este tipo de productos está siendo utilizado en más países. “El desarrollo ha sido mayor, así como también el entendimiento para saber cuál es el modo de acción de ellos. Cuando se llegó con un producto biológico, con un modo de acción igual que un producto químico, la industria se remeció por completo, provocando un gran cambio en ella”, sostiene Elitzur, sobre lo que ocurrió tras las diversas compras que realizaron empresas como Syngenta, Bayer o BASF.

Guy Eltizur CEO STK Stockton

No son las únicas que entendían que se debía promover un cambio. También lo creyeron y lo creen así los supermercados y los propios agricultores, que son conscientes de que existen nuevas soluciones que se pueden complementar con los productos químicos. “No solo eso, sino que además hay mayores beneficios que los químicos no podían entregar. Y cuando estamos en un mundo en el que hay menos tierra y más personas que debemos alimentar, hay que usar la tecnología. Lo bueno es que esta se puede complementar con los productos químicos”, remarca el CEO de Stockton.

Ya no es una novedad que consumidores con un mayor poder adquisitivo y más informados demandan frutas y hortalizas que, además de calidad, sean sanas para su consumo. “Ahí es donde las empresas de este sector estamos viendo que los productos biológicos pueden aportar más beneficios, en conjunto con los productos químicos”, precia Elitzur. Y él lo sabe bien porque Stockton si bien nació en 1994 como una empresa comercializadora de productos de protección de cultivos, al poco tiempo se especializó en el desarrollo, fabricación y comercialización de biopesticidas basados en extractos de plantas, cuyo principal enfoque se centra en la integración conjunta con productos químicos en programas de aplicación en la agricultura convencional.

Está claro que si estas grandes empresas no hubiesen invertido en las pequeñas firmas, el sector de los productos biológicos no se hubiese desarrollado tanto. “Si queremos que algo grande pase en esta industria, debe pasar por estos seis o siete grandes jugadores” remarca. Sin embargo, hubo ciertos hechos que ocurrieron antes de que estos grandes jugadores se diesen cuenta de que se podía desarrollar esta tecnología. “Uno es que también había recursos fuera de la industria deseando invertir en el desarrollo de productos biológicos e incluso hubo jugadores que pusieron dinero sobre la mesa antes que las grandes empresas químicas. El otro hecho es que las empresas que desarrollan bioproductos, y biopesticidas en particular, dijeron que no eran una competencia para los agroquímicos, sino más bien un complemento, y que ambos tendrían beneficios”, explica Elitzur. Tras ello, los grandes jugadores de la industria entendieron que no había ningún riesgo sobre sus ingredientes activos. Y estuvieron dispuestos a escuchar y caminar de la mano, las soluciones químicas junto a las soluciones biológicas.
Eso es lo que ha hecho que ambos tipos de productos estén desarrollándose en el mercado sin ningún tipo de problema. Así es como Syngenta integra en su programa a productos biológicos, por ejemplo de Stockton, que trabajan como complemento de sus productos químicos. “Eso es una ventaja de marketing para las grandes compañías porque pueden mostrar a los agricultores que hay innovación y que hay un desarrollo de nuevos productos. Ello ha hecho, que por ejemplo, los agricultores que trabajan con Syngenta, Bayer o BASF posean hoy más alternativas para proteger sus cultivos”, precisa.

Si los grandes jugadores de la industria están invirtiendo en empresas de menor también, ¿es tiempo para que Stockton también decida a invertir en alguna compañía? “En el último año y medio, después de que Sichuan Hebang Biotechnology ingresara a la compañía, entendimos que para llegar con más oferta, parte de la tecnología debemos captarla fuera de Stockton. Por ello es que estamos buscando empresas que desarrollen este tipo de productos”, responde el CEO de Stockton.

¿CÓMO ES EL MERCADO DE LOS BIOPESTICIDAS HOY?

La transformación del sector ya ocurrió hace unos años, pero, ¿en qué etapa se encuentra hoy? “Creo que tomará un tiempo aún pero los productos biológicos representarán un porcentaje significativo de la industria de la protección de cultivos. Una de las razones es que las grandes compañías no están invirtiendo grandes cantidades de dinero en el desarrollo de nuevos ingredientes activos químicos. Ahí es donde surgen los productos biológicos, que cuestan menos y son más rápidos llevarlos al mercado. Hoy vemos que hay compañías y la tecnología está más madura. Creo habrá más productos biológicos que se incluirán dentro de los programas”, responde.

Puede que llegue el momento en que los productos biológicos superen a los químicos sin embargo, eso aún tomará tiempo. Según el CEO se Stockton, la razón es que los productos químicos no pueden dar todas las soluciones. “Por eso es que aparecieron los biológicos”, subraya.

EUROPA ENCABEZARÁ EL CRECIMIENTO LOS PRÓXIMOS AÑOS

El mayor crecimiento de los biopesticidas se está dando en EE UU y Europa, aunque en Europa la regulación es más estricta. Aun así, todos los análisis muestran que en los próximos años Europa crecerá a un ritmo más acelerado que EE UU, aunque ahora el ecosistema productivo de EE UU está trabajando muy bien con los biopesticidas.

Sin embargo, una de las principales trabas con que se encuentran las empresas del sector para desarrollar el mercado europeo es el estricto marco regulatorio que impera en Europa. “Parte de las barreras que se imponen no deben aplicarse a los biopesticidas. Por ejemplo, los test de toxicidad son importantes en un producto químico y es muy claro que debe pasar esta barrera, pero en un producto biológico no, porque no son tóxicos”, explica y confía en que trabas como estas sean eliminadas en un futuro próximo.

ATENCIÓN A LO QUE OCURRIRÁ EN CHINA Y AMÉRICA LATINA

Elitzur señala a China como el gran mercado al cual todos desean llegar.  “Para los chinos el uso de productos biológicos es algo común. Los han usado en la industria farmacéutica desde hace mucho tiempo. Y lo mismo ocurre en la agricultura. Nuestra experiencia en los últimos meses, cuando entramos a ese mercado y, tras reunirnos con agricultores, es que no debemos pasar la barrera de la explicación de por qué no se debe usar un producto químico y sí un biológico. En China es no pasa porque entienden los beneficios de los productos biológicos”, sostiene el CEO de Stockton y prevé que allí  será mucho más fácil desarrollar el mercado de productos biológicos que en otros países. “Además, el gobierno chino está empujando a las empresas del sector a que llevemos al país productos de este tipo y hay firmas locales desarrollando este tipo de productos”, precisa.

¿Y qué pasa en América Latina? Todo indica que hay más interés en diferentes mercados de la región. Sin embargo, las regulaciones son diferentes en cada país y eso va dibujando un camino especial en cada país. “Lo vemos en Chile, Brasil y México, por ejemplo, donde más productos biológicos están participando del mercado”, apunta y sostiene que en Brasil se debe desarrollar más el tema de registros y que los agricultores entiendan los beneficios de esta tecnología. Eso no ha pasado hasta ahora, básicamente porque Brasil es un gran productor de productos extensivos y en ese sector los biopesticidas no han entrado muy fuerte, todo lo contrario a lo que ha pasado en cultivos frutales y hortícolas. “Por eso, el nivel de adopción ha sido más lento. Pero creo fuertemente que cuando los biopesticidas trasladen sus beneficios a los cultivos extensivos, el crecimiento será mucho mayor”, pronostica el CEO de Stockton.